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31 Ene 31 Enero 2018

La iluminación, parte fundamental dentro de una producción audiovisual

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La luz es un elemento que así como puede cautivar o impactar en determinados momentos de la vida, también juega un papel necesario, emotivo y estético en una producción audiovisual, bien sea que se trate de un video, imagen o película. De allí que esa capacidad comunicativa y bella que puede aportar una buena iluminación, sea uno de los aspectos más importantes a cuidar en el momento de filmar o capturar una escena.

 

La importancia de la iluminación en una producción audiovisual

A pesar que la tecnología es una gran aliada para los cineastas y los sensores de video cada día graban con mayor nitidez y claridad las imágenes. Siempre resulta indispensable aportar la luminosidad adecuada a las imágenes, pues de acuerdo a factores como los planos, ángulos, la hora del día, los sets de filmación, los maquillajes y un gran número de factores, las imágenes pueden ser alteradas y perder la estética deseada.

Si bien existen programas para retocar o aportar sombras e iluminaciones, lo mejor es asegurarse que durante la grabación existan buenas fuentes de luz, pues esto convierte imágenes planas en imágenes emotivas o impactantes, que sólo en ese momento pueden ser capturadas y alterarlas tecnológicamente les haría perder su esencia, de allí que la iluminación pueda considerarse un arte.    

¿Cómo funciona la iluminación?

La forma en que se ilumina una escena puede mejorar, arruinar, exaltar o neutralizar la imagen de una producción audiovisual. La base es decidir el tipo de luz que será la fuente principal de iluminación, por ejemplo: luz blanca, luz amarilla, luz natural, oscuridad con algunas luces, luces LED. Esta fuente de luz principal da el tono general para escenografía y tonos de piel.

Algunas luces pueden visualizarse físicamente de una manera y registrar en la cámara de otra, por ello es imprescindible ubicar estratégicamente la cantidad necesaria de luz, para que el tono sea el adecuado. Lo recomendable es elegir fuentes de luz que tengan la calidad máxima. Actualmente las luces de tungsteno son las que aportan la mejor iluminación para una producción audiovisual.

¿Cómo aprender el arte de iluminar escenas?

Como cualquier artista, el secreto siempre está en la práctica. Los conocedores en producción audiovisual están de acuerdo en que lo mejor es observar y detallar minuciosamente en la cotidianidad como cae la luz en diferentes momentos del día sobre las formas, superficies, personas, lugares, amaneceres, atardeceres, habitaciones cerradas, en fin, en todo lo que nos rodea.

Observar con atención como una pequeña o gran cantidad de luz puede modificar la apariencia de los objetos, espacios e individuos es el primer paso y el más necesario. Para luego dominar tanto las técnicas de usar más de una fuente lumínica, filtros, reflectores, rebotadores, es decir, todos los elementos esenciales en los sets de producción audiovisual.

Otro aspecto indispensable es conocer la cámara y sus funciones, pues algunas trabajan bastante bien con poca luz y otras ameritan equipos especiales para una iluminación óptima.

Recomendaciones de expertos

Los expertos en el área aseguran que una buena iluminación crea una atmósfera y aporta nitidez a las imágenes. Por ello, aunque los equipos que otorgan una buena imagen suelen ser costosos, bien vale la pena hacer la inversión por ellos y asegurar que la producción audiovisual a realizar, logrará ser lo más realista posible en cuanto a imagen. Pues el arte de iluminar es ese: hacer sentir al espectador parte de la historia y que vea las imágenes lo más cercanas posible, aunque sea consciente de que no es así.    

Lo más importante es nunca dejar de aprender, desde técnicas hasta hacer pruebas antes de crear una producción audiovisual, así como escoger la ubicación perfecta de las fuentes de luz, tras ver constantemente cómo lucen en cámara tanto el set como las personas. Crear audiovisuales, sin importar tu cargo en la producción siempre implicará “ensayo y error”, así que ten paciencia.